Educación y Psicopolítica: Escrito 4. Educación en la Era de la información digital y su relación con el Postcapitalismo y el Neoliberalismo
Introducción
Una sociedad y una cultura cuya máxima ideología
y religión es el dinero, configura un sistema de relaciones sociales económicas,
políticas e ideológicas instrumentales, es decir, cimentadas en la rentabilidad
y el beneficio propio, son relaciones egotistas que llevan a la mutua e
interdependiente explotación, dominación y manipulación.
La sociedad del dinero es incorporada en
la cultura por medio del neoliberalismo como brazo de poder político del poder
económico dominante hoy monopolio postcapitalista; esencialmente el neoliberalismo
es una hábil fachada de democracia que introduce una psicopolítica en los
sujetos y las masas para facilitar el consenso que normaliza prácticas de
corrupción.
La función política del neoliberalismo
es moldear la cultura y la sociedad para que esta incorpore la lógica
postcapitalista en donde el dinero todo lo compra y desde esa creencia pensar
la libertad; el sujeto de la postmodernidad confunde dinero con libertad y allí
esta su declive como civilización y su degradación como sujeto.
La Educación no se escapa de esta lógica
postcapitalista y también fácilmente se transforma en un negocio y en un
dispositivo de control o tecnología social que más que emancipar al sujeto de
toda forma de esclavitud y dependencia psíquica y social a través del
conocimiento y la reafirmación de las subjetividades, se configura como un
dispositivo a través del cual introyectar los nuevos valores del sujeto de la
postmodernidad: competitividad, eficiencia, homogenización, instrumentalización
de las relaciones y desarrollo de capital económico a cualquier precio, los
cuales serían el codogo de nuevas creencias del sujeto de la postmodernidad que
la Educación al servicio del capital está llamada a transmitir. Hablamos aquí de
una Educación como negocio que no necesariamente cultiva conocimiento, espíritu
y persigue una finalidad de cambio social[1]
(Trilla, y otros 2007), sino que se adhiere más una
ideologia postcapitalista de optimización del sujeto para hacerlo más tecnificado,
eficiente, rentable, productivo y “educadamente” competitivo.
La Educación
de la Era de la información digital y su nueva escuela la Internet, corre el riesgo de convertirse
en una Techné (Rammert 2001) social amparada en un escenario ahora virtual y
digital que puede confinar al sujeto a un estilo de vida informático autístico
en donde viaja por el mundo y se relaciona con multiplicidad de formas
virtuales pero paradójicamente sufre de depresión, insomnio, ansiedad y
suicidio.
¿Qué tipo de lazo social es el que se configura en
la Internet como nueva escuela, y en la era de la información como nueva
Educación?
El poder económico y su religión el
dinero
En
el feudalismo el poder económico lo sustentaron los feudos y gamonales que
tenían relación con la monarquía y la iglesia; la revolución industrial llevó
al feudalismo a mutar en capitalismo en donde el poder económico lo sustentaban
ahora la burguesía en sociedad con los jefes dueños de la tierra y de la
fábrica; el poder económico en el mundo en esta civilización humana parece que
no solamente ha configurado los modelos de sociedad sino que también es quien
los transforma (Paredes 2018).
Parece entonces que ha sido el poder
económico quien transforma las dinámicas de sociedad y sus relaciones sociales,
políticas e ideológicas; es el dinero quien transforma las culturas y es el
dinero quien ha hecho posible la tecnología digital y el nuevo sistema de
creencias del hombre moderna para el cual la información, la velocidad, la
eficiencia y la optimización son la nueva psicología imperante; una psicología
postcapitalista que no sólo nos habla del sujeto de la información y las múltiples
posibilidades virtuales, sino que también nos habla del sujeto que ha hecho del
dinero su amo, su pasión, su delirio, su
grandeza, su odisea, su enfermedad, su redención, su filosofia, su esclavitud.
Es peligros pensar la realidad humana y
la construcción de la sociedad sólo en términos de capital, porque el capital
todo lo compra, todo lo vende, todo lo negocia y en ese orden de ideas para el
capital todo es un producto, una inversión y un negocio. Para el sujeto Postcapitalista
hasta las relaciones con el otro se vuelven inversión, negocio; una sociedad y una cultura cuyo máximo
valor, ideología y religión es el dinero, pervierte fácilmente las relaciones
con el otro porque estás empiezan tener un valor instrumental, de rentabilidad,
beneficio, las vuelve negocio, inversión, las corrompe.
El poder económico postcapitalista crea
su representación de poder político llamado neoliberalismo; el neoliberalismo está
al servicio del Postcapitalismo y sigue la misma lógica de este último, el
neoliberalismo introduce el sistema de leyes e ideologías que hace posible que
el dinero siga gobernando. El neoliberalismo necesariamente crea corrupción
porque si la lógica es que el humano se crea libre, pleno y poderoso en la medida
en que puede acceder, comprar y ponerle precio a todo, entonces el humano mismo
es comprable, vendible, el humano mismo tiene un precio, el humano es
corrompible, hasta sus conciencias, sin importar el precio.
El neoliberalismo como la política
del dinero
El
neoliberalismo configura una lógica política para dejar sentada su verdad de
que el sujeto postcapitalista es corrompible y tiene precio. La mayoría de
gobiernos sin importar si su tendencia es socialista o capitalista, social demócrata
o republicano, caen en la trampa del poder y el dinero y se vuelven
neoliberales[1];
tendencia política actual bajo la cual se sustenta la lógica del Postcapitalismo
cuya ideología es la libertad del sujeto a través del amo dinero. De esta
manera el sujeto es engañado, atrapado, manipulado y consumido; secuestrado.
El neoliberalismo es perverso por
naturaleza porque incluso hasta las conciencias son comprables, vendibles,
corrompibles, transgredibles. Sin culpas ni remordimientos el humano destruye
al otro por dinero, porque el dinero es poder, el dios del sujeto de la
postmodernidad.
¿De
qué manera el neoliberalismo introduce elementos ideológicos en la cultura?
La función política del neoliberalismo
es moldear la cultura y la sociedad para que esta incorpore la lógica
postcapitalista en donde el dinero todo lo compra y bajo esa creencia pensar la
libertad; el sujeto de la postmodernidad confunde dinero con libertad y allí
esta su declive como civilización y su degradación como sujeto. El sujeto postcapitalista
neoliberal, el sujeto de la postmodernidad configura un sistema de relaciones sociales
económicas, políticas e ideológicas instrumentales, es decir, cimentadas en la
rentabilidad y el beneficio propio, son relaciones egotistas que llevan a la mutua
e interdependiente explotación, dominación y manipulación.
El neoliberalismo introduce una psicopolítica[2]
postcapitalista[3] en
la sociedad a través de los medios de comunicación telemáticos[4]
(prensa, televisión, radio, noticieros, publicidad, periodismo mediático, entre
otros) que bombardean de información sensacionalista y publicidad comercial a
la gente induciendo posverdades[5],
que son en sí mismas un nuevo sistemas de creencias e ideologías[6]
afines con los objetivos mercantilistas del postcapitalismo. Si todo lo que
consume el sujeto es un producto de la gran
empresa virtual llamada sistema
financiero, entonces también la Educación puede representar un producto
consumible y por tanto un negocio.
La Educación
como negocio
En
este orden de ideas la Educación vista como negocio, es un dispositivo de
control y una tecnología social altamente sofisticada y eficiente al servicio
del Postcapitalismo. De esta manera pensamos en una Educación que ejerce un
poder político sobre el sujeto no para contribuir y facilitar su liberación y
emancipación de los modos de esclavitud y dependencias psíquicas y sociales sino
una Educación al servicio de la adoctrinamiento y la domesticación;
competitividad, evaluación, estándares, privatización, son los valores de una
Educación pensada como negocio que esencialmente pretende disciplinar al sujeto
para que este mismo a voluntad se inserte y adapta fácilmente al sistema de
relaciones sociales económicas, políticas e ideológicas de rivalidad, competencia,
explotación, dominación e instrumentalización; esta no es una Educación para formar y despertar el sujeto y
libertar a la sociedad a través del conocimiento y la riqueza de sus
subjetividades, sino una Educación para
cosificar al sujeto en una lógica capitalista en donde es preciso que sus subjetividades
y diversidades culturales sean homogenizadas y transformadas en pro del sujeto
de la postmodernidad.
¿De qué manera la Era de la información digital se
inserta en la Educación?
¿De qué manera una Educación de la era de la
información digital puede tener independencia frente al poder de los monopolios
postcapitalistas?
¿Puede la Educación de la Era de la información
digital (Educación actual en desarrollo) no convertirse en un negocio?
¿Hasta qué punto existe y se da la relación entre
Educación en la Era de la Información Digital y el poder de los monopolios
postcapitalistas?
¿Cómo hacer que los monopolios postcapitalistas no
hagan de la Educación un negocio?
La Educación como tecnología de
control social
La Educación de la Era de la información
digital supone un adelanto impensado años atrás en términos de manejo de
información, pero también supone una posible crisis de la Educación porque no
se conoce hasta qué punto pueda la Educación de la Era de la información
digital desligarse y distanciarse de la voracidad del Postcapitalismo y la política
neoliberal que actualmente parece impregnarlo y devorarse todo, al punto de
amenazar a la Educación misma en convertirla en un producto de inversión, en un
negocio, en un producto que es preciso consumir para ser más eficientemente competitivos
en el mundo globalizado de hoy, mutando así la Educación de un medio para cultivar
el conocimiento, el espíritu y la finalidad de cambio social[1]
(Trilla, y otros 2007), para convertirse en
medio para hacer al sujeto más tecnificado, eficiente, rentable, productivo y “educadamente”
competitivo.
Hablamos de la Educación como Techné social (Rammert 2001), cuya finalidad es introducir y mantener el sistema de
creencias, valores e ideologias con los que es preciso que se identifique la
cultura y que funcione la sociedad postmoderna.
Si se tiene en cuenta que la Educación
pública nació como una necesidad de la industrialización que necesitaba mano de
obra técnica y masiva, y que la Escuela nació como un espacio de control social
en dicho capitalismo industrial, entonces se hace difícil no pensar en la
Educación como dispositivo social vinculada desde sus orígenes al control social
y a los medios de producción y su lógica de mercados imperante, y se hace aún
más difícil pensar a la Educación como liberación y a la Escuela como Ágora.
La Era de la información digital y
el sujeto conectado y autista
Si en la Era de la información digital,
el internet es la nueva escuela,
¿Cuál entonces es la nueva educación? El sujeto del siglo XXI parece ser un
receptáculo de datos temporales que no definen en esencia nada sobre sí mismo y
su filosofía de existencia, sino que definen a un sujeto digitalmente ultra estimulado
y rebosante de datos proporcionados por los marcos de las pantallas digitales,
pero cuya rebosante cúmulo de datos e información parece no alimentar las
realidades míticas, fantásticas, mágico religiosas y artísticas del sujeto que
en últimas, son las que le dan significado, sentido y profundidad subjetiva y
humana al sujeto. El sujeto de hoy es un sujeto lleno de información pero sin
mucha habilidad para hacer de esta información un camino que le brinde sosiego
y plenitud, actualmente estamos ante un sujeto que no puede dormir, sonreír,
tener sexo, o sentirse feliz, sino a través del consumo de alcohol,
psicoactivos y pastillas psicofarmacológicas… ¿Nos dice esto algo?
El
sujeto de la Era de la información digital confinado autísticamente y en
solitario a sus diversas pantallas, parece un sujeto triste aparentemente libre
y con acceso ilimitado al mundo, pero paradójicamente solo y adicto a objetos
dispositivos digitales que parecen hacerlo más dependiente y sometido, a
voluntad.
Es confuso advertir hasta qué punto la
Internet como nueva escuela de la actual era, está incrustada en un modelo
económico postcapitalista que haciendo negocio de dicha escuela, convierte la
información en consumismo y a la Educación en un dispositivo de control social
digital y virtual. Es interesante pensar la Internet como nueva escuela, como
un dispositivo en pro de la transformación y bien humano y no en pro de su cosificación
autista.
¿Cuál es el rol que éticamente está llamado a asumir la
Educación?
¿Podemos pensar en una internet ética que cómo escuela del
siglo XXI forme no para la esclavitud sino para la emancipación y la
construcción de la persona?
¿De que manera puede la Educación en la Era de la información
digital, seguir fines diferentes e independizarse de los monopolios económicos
para así no convertir a la Educación en negocio y a la escuela en espacio
virtual de control social?
Bibliografía
Chul Han, Byung. Psicopolítica. Barcelona: Herder,
2014.
Paredes, Edison. «Fundamentos conceptuales y metodológicos de
la tecnología, la técnica y el método.» Quito: Notas de clase, Octubre de 2018.
Pérez Gómez, Ángel. Educarse en la era digital.
Madrid: Ediciones Morata, 2012.
Quishpe, Andrés. La otra Educación.
14 de 11 de 2018.
http://otraeducacionec.blogspot.com/2018/11/sociedad-de-la-informacion-sociedad-de.html
(último acceso: 16 de 11 de 2018).
Rammert, Werner. «La tecnología: sus formas y las diferencias
de sus medios.» La tecnología: sus formas y las diferencias de sus medios.
Barcelona: Scripta Nova. Revista Electrónica de Geografía y Ciencias, 15 de
Enero de 2001.
Trilla, J., y otros. «El legado pedagógico del siglo XX para
la escuela del siglo XXI.» Barcelona: Graó, 2007.
Wikipedia La Enciclopedia Libre. 11 de 11 de 2018.
https://es.wikipedia.org/wiki/Posverdad (último acceso: 15 de 11 de 2018).
Texto Redactado por:
Sergio Iván Vallejo Rincón
[1]
Cómo pregonaba Ferrer y otros referentes de las escuelas pedagógicas
anarquistas del siglo XX.
[2]
Entendida como los elementos de influencia que son introducidos en la sociedad
para ir modelando y estructurando los valores y el sistema de creencias de la
cultura en función de unas lógicas la mayoría de ellas tendientes a mantener
estados de consenso social en donde las relaciones de explotación, sometimiento,
dominación, subyugación y manipulación son normalizadas por la misma sociedad. El
neoliberalismo se empara en una psicopolítica de sometimiento y manipulación
para normalizar el estado de corrupción como enfermedad del modelo económico
postcapitalista actual (Chul Han 2014).
[3]
Paradigma del dinero por y para el dinero.
[4]
Según G.
Vatimo, citado por (Quishpe 2018), en blog http://otraeducacionec.blogspot.com/2018/11/sociedad-de-la-informacion-sociedad-de.html
[5] Haciendo referencia a una idea
de Chomsky que desarrolla Pérez Gómez (Pérez
Gómez 2012); la información nos bombardea
en tal intensidad que somos incapaces de distinguir la verdad de la mentira. Por
otra parte, Posverdad o mentira
emotiva describe la distorsión deliberada de una realidad a
beneficio, con el fin de crear y modelar la opinión pública e influir en las actitudes sociales (Wikipedia La Enciclopedia Libre 2018).
[6]
Colombia por ejemplo es un país cuyo neoliberalismo ha influido en la sociedad
a través de dispositivos telemáticos para justificar gobiernos de corrupción y
prácticas políticas fascistas y totalitaristas; en neoliberalismo en Colombia se
ha valido del miedo y de la guerra para convencer a un pueblo poco educado
políticamente para que sean ellos mismos quienes normalizan y aprueban reformas
y constituyentes que sólo generan mayor inequidad, mayor injusticia, mayor
corrupción y paradójicamente mayor guerra y miedo.






Como lo mencionas, hoy en día nos vemos en la necesidad de promover una cultura que permite que a los estudiantes se los mire cómo mercancía. Lastimosamente, la necesidad diaria hace que éstas practicas sean consideradas como normales. Entiendo tu punto de vista al mencionar que la educación no es una mercancía, sin embargo, no la miremos cómo mercancía sino cómo un trabajo que se realiza por parte del guía y un medio para aquellos que quieren adquirir ese conocimiento. Afortunadamente, considero hoy en día las personas son más conscientes que la clave para poder surgir es la educación.
ResponderBorrarGracias por comentar! Si, tienes razón, darle el nombre y el valor que la Educación es y se merece, es empezar a darle un lugar de significativa importancia en la construcción de la persona, la cultura y la sociedad. Coincido contigo en que el mantener el sentido crítico es fundamental para comprender que la Educación no es ni puede convertirse en un negocio.
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